La nueva ley chilena de mercados de carbono establece un marco regulatorio claro para la compra y venta de créditos de carbono, incluyendo requisitos de verificación por organismos certificados y registro público de transacciones.
Las empresas que compensen al menos el 50% de sus emisiones recibirán beneficios tributarios, lo que se espera impulse significativamente la demanda de créditos de carbono en el país.